Un cuento de hadas… 

Probablemente, con este título, te habrás imaginado que iba a hablar de una historia de amor… pues no estás nada equivocada, y es que hoy vengo a contarte la historia de Rayssa Leal y su amor por el skate. 

A Rayssa la conocimos en 2015 gracias a un vídeo que se hizo viral en el que ella, una niña de 7 años de edad, con un vestido azul y unas alas de hada a juego, estaba intentando hacer un truco con su skate, concretamente un heelflip. Para las que no son unas entendidas de este deporte, como yo, os digo que me he estado informado y es uno de los trucos más difíciles que hay, aunque podéis ver aquí el vídeo y juzgáis vosotras mismas. 

El caso, es que esta súper skater ha dado mucho que hablar desde entonces… Rayssa era la primera en creer en ella misma, amó esta disciplina desde el principio y 6 años después se ha convertido en la ganadora olímpica de la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Tokyo y en la atleta olímpica más joven de la historia de Brasil. 

Una de las cosas que añoro de la etapa de la niñez es el hecho de no ponernos límites, de pensar que todo lo podemos conseguir, esa “ingenuidad” divina que no debería desaparecer nunca, porque por desgracia a medida que vamos creciendo, crecen con nosotras nuestros miedos, y esto no debería de ser así.  

Existen dos tipos de miedo, el miedo real (que se se construye a partir de componentes reales) y el miedo irreal, que tiene su origen en un pensamiento imaginario, distorsionado y catastrofista. Como por ejemplo el miedo a hablar en público, es un miedo en el que en realidad no existe un peligro real. 

El miedo real es fruto de la edad, de la experiencia, de la madurez, ese miedo nos mantiene “a salvo”, pero el miedo irreal, ese miedo es el que nos frena, el que hace que no confiemos al 100% en nosotras mismas, hace que se ponga en nuestra cabecita un “y si…” ¿y si qué? 

Atrévete, sal, hazlo, haz lo que quieras, no dejes que tus miedos irreales te frenen, esos miedos lo único que harán es que disfrutes menos de la vida que te mereces. 

Feliz viernes mis chicas, disfrutad de la vida y este fin de semana ¡haced algo que antes os daba miedo! 

*No quería irme sin decir que la personalidad de esta campeona me ha recordado un montón a la de Simone Biles, que hace unos días nos ha dado una lección de vida a todos, retirándose de la final del concurso completo individual de Tokyo2020 para centrarse en su salud mental,  lo primero es estar bien con una misma.

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